Los Rodríguez nace en Caranavi, en las montañas del oeste de Bolivia, entre 1.570 y 1.650 metros sobre el nivel del mar. En esta región, dentro de la comunidad de Villa Rosario, entre 30 y 40 familias cultivan café bajo la sombra de árboles nativos en parcelas de entre 1 y 4 hectáreas, en un entorno donde la combinación de suelo, clima y altitud crea condiciones ideales para el café de especialidad. Bolivia es un origen escaso y poco frecuente en specialty, y cada lote que llega de aquí refleja el trabajo de una comunidad que lleva décadas cuidando su caficultura.
Detrás de este lote está Sol de la Mañana, un programa fundado en 2014 por la familia Agricafé con un propósito claro: evitar que el café boliviano desapareciera. Lo que empezó con las fincas propias de Los Rodríguez se convirtió en una auténtica escuela cafetalera de diez años, donde más de 100 productores de Caranavi han aprendido desde el vivero y la siembra hasta el manejo financiero y la reforestación. Desde entonces, los productores implicados han multiplicado su rendimiento, pasando de 2-4 sacos por hectárea a cerca de 20. Un modelo que combina transferencia de conocimiento, gestión y trabajo en comunidad, y que fue reconocido como ganador del Sustainable Business Model Award de la SCA en 2019. Hoy, hijos de aquellos productores están volviendo a las tierras para iniciar sus propias plantaciones.
Este lote, de variedad Caturra, se procesa mediante método Lavado con una atención al detalle que empieza en el campo. Durante la cosecha, las familias seleccionan manualmente solo las cerezas en su punto óptimo de madurez, realizando múltiples pasadas sobre cada planta para garantizar la selección. Una vez en la estación de procesado, las cerezas se despulpan mecánicamente, se fermentan en agua y después se secan en camas elevadas, volteándose regularmente para asegurar un secado uniforme y limpio. El resultado es una taza de gran claridad, con un perfil frutal, dulce y bien definido que refleja con fidelidad el terroir de Caranavi.
En taza, Los Rodríguez ofrece un perfil expresivo y muy goloso, donde la naranja aparece como nota protagonista aportando una acidez luminosa y jugosa. La panela construye una base de dulzor cálido y profundo que da estructura y redondez al conjunto, mientras que la ciruela pasa añade un matiz de fruta madura, oscura y envolvente que suma complejidad y profundidad. Con un cuerpo medio y una acidez media-alta, presenta una taza luminosa, golosa y muy expresiva.
Con una puntuación de 85 y un tueste omni, Los Rodríguez funciona con igual elegancia en filtro y en espresso: en filtro, su acidez frutal y la panela cobran toda su amplitud; bajo presión, el perfil se concentra y gana en redondez y carácter. Una expresión del café boliviano en su momento más prometedor: un origen poco común, una comunidad que apostó por no rendirse y un proceso cuidado que, cosecha a cosecha, convierte la riqueza de las montañas de Caranavi en una taza frutal, dulce y llena de vida.
