La Jaguara vuelve una vez más desde Campo das Vertentes, en Brasil, una región marcada por su historia minera y hoy reconocida por la calidad y evolución de su caficultura. Cultivado a 1.100 msnm en una finca de 90 hectáreas, este café refleja el equilibrio entre tradición agrícola y una búsqueda constante por mejorar procesos y resultados en taza.
El proyecto Jaguara comenzó en 2001 de la mano del agrónomo Antonio Wander y, con el tiempo, pasó a la siguiente generación con André Luiz y Natália, quienes han impulsado una nueva etapa centrada en la innovación y la sostenibilidad. Su enfoque combina conocimiento técnico, experimentación y una gestión responsable de los recursos naturales, convirtiendo la finca en un referente dentro del panorama del café brasileño.
La Jaguara se ha consolidado como un espacio de desarrollo continuo, explorando distintas técnicas de fermentación, tanto aeróbicas como anaeróbicas, y adaptando procesos para potenciar el perfil de cada lote. Este compromiso con la calidad llevó a la finca a posicionarse entre los mejores cafés de Brasil en la Cup of Excellence 2019, donde alcanzaron el quinto puesto con uno de sus micro-lotes.
Este lote, de variedad Catucaí y proceso Natural, captura la esencia más dulce y expresiva de la finca. En taza, ofrece una experiencia envolvente y golosa, con notas de caramelo y chocolate que construyen una base cremosa y profunda, acompañadas por matices de papaya y vainilla que aportan una fruta madura y una dulzura aromática. Un toque de mantequilla redondea el perfil, aportando textura y suavidad.
Con un cuerpo medio-alto y acidez ligera, presenta una taza equilibrada, densa y accesible, con un perfil dulce/achocolatado que funciona tanto en espresso como en filtro gracias a su tueste omni. Con una puntuación de 85, es un café pensado para quienes buscan una experiencia reconfortante, consistente y llena de matices.
La Jaguara no es solo un café que vuelve: es un proyecto que sigue evolucionando. Una taza que habla de experimentación, continuidad y de cómo la innovación bien aplicada puede transformar el perfil clásico de Brasil en algo más complejo y expresivo.
