En el corazón de Sidama, en el pueblo de Hora Ela, distrito de Chire, crece este café cultivado por Tefese Ya’u, un productor que trabaja sus propias parcelas entre los 1.800 y 2.000 metros sobre el nivel del mar, en un entorno de gran biodiversidad. Sus cafetos conviven con ensete (falso banano) y árboles frutales, en un sistema de policultivo que protege el suelo y la humedad y garantiza alimento para su familia. Aquí, el café es parte de una agricultura de subsistencia profundamente conectada con el territorio.
Tefese cultiva las variedades 74110 y 74112, desarrolladas por el Jimma Agricultural Research Centre a partir de variedades locales para mejorar resistencia a plagas y productividad sin perder complejidad en taza. Durante la cosecha, él y su familia recolectan manualmente solo las cerezas maduras, que luego se secan en camas elevadas durante aproximadamente 15 días, un paso clave para lograr una fermentación natural controlada y una expresión limpia del proceso natural. Una vez secos, los granos se trillan localmente en Chire antes de viajar a Addis Abeba para su exportación.
En taza, Tefese Ya’u es un natural elegante y expresivo, con un perfil tea-like y dulce que combina notas de té Earl Grey, melocotón, caramelo, mantequilla y chocolate. Presenta un cuerpo medio-alto y una acidez media equilibrada, ofreciendo una sensación sedosa y un final largo y limpio. Su tueste para filtro resalta la claridad aromática y la delicadeza de sus capas de sabor, ideal para quienes buscan cafés naturales con complejidad, pero sin excesos de fermentación.
Con una puntuación de cata de 86,5, este café refleja el potencial de los pequeños productores de Sidama cuando se combinan altitud, variedades adaptadas al entorno y un trabajo meticuloso en la cosecha y el secado. Tefese Ya’u es una muestra de cómo el café de especialidad también puede ser una herramienta de estabilidad económica para familias que mantienen vivas prácticas agrícolas tradicionales, cuidando la tierra mientras construyen su futuro cosecha a cosecha.
