Uganda está viviendo una nueva etapa dentro del café de especialidad, y las montañas Rwenzori se han convertido en uno de sus orígenes más prometedores. Con suelos fértiles, altitudes elevadas y comunidades con una larga tradición cafetera, esta región ofrece condiciones ideales para producir cafés con perfiles complejos, dulces y profundamente frutales.
Bukonzo Fly forma parte de esta nueva generación de cafés ugandeses que combinan identidad de origen, procesos cuidados y un fuerte impacto social en las comunidades productoras.
Esta es la segunda cosecha de Bukonzo Fly que lanzamos en Syra, después de haber trabajado anteriormente con otros cafés de la zona como Bukonzo Dream y Bukonzo Anaerobic. Cada nueva cosecha refleja cómo el clima, el manejo agronómico y las decisiones de proceso influyen directamente en el carácter final del café, incluso cuando el origen y las variedades se mantienen constantes.

Un proyecto que transforma la cadena de valor en origen
Detrás de Bukonzo Fly está Agri Evolve, una organización fundada en 2016 con un objetivo claro: ofrecer a los productores del Rwenzori una alternativa real a los modelos tradicionales de venta de café.
Durante años, muchos agricultores de la región procesaban su café en casa y lo vendían como DRUGAR (Dried Uganda Arabica), recibiendo precios bajos y con pocas posibilidades de mejorar la calidad o su rentabilidad.
Agri Evolve comenzó comprando cafés naturales ya procesados por los propios agricultores, mientras construía relaciones de confianza dentro de las comunidades. Ese primer paso fue clave para poder, más adelante, empezar a comprar cereza fresca directamente a los productores, procesarla en sus propias instalaciones y tener un mayor control sobre la calidad final del café.
Hoy, Agri Evolve trabaja con una red de casi 24.000 pequeños productores registrados a lo largo de más de 200 km de las montañas Rwenzori, y cuenta con sus propios centros de procesado, trilla y exportación. Los ingresos generados se reinvierten en programas de formación, infraestructuras, equipamiento y apoyo técnico para las comunidades, creando un modelo más estable y sostenible a largo plazo.

El origen: comunidades de montaña y variedades adaptadas
Los cafetos de Bukonzo Fly crecen alrededor de los 1.700 metros sobre el nivel del mar, en las laderas del Rwenzori, una zona de gran biodiversidad y suelos volcánicos ricos en nutrientes.
Las variedades cultivadas son SL14 y SL28, seleccionadas por su buena adaptación a condiciones de altura y por su potencial para desarrollar perfiles dulces y complejos, incluso en procesos naturales.
La cosecha se realiza de forma manual, seleccionando cerezas maduras, que posteriormente son procesadas por Agri Evolve. Este control desde la recepción de la cereza hasta el secado permite obtener lotes más consistentes y expresivos, reduciendo los defectos y potenciando las características frutales del origen.

Proceso natural y expresión de cosecha
Bukonzo Fly es un café de proceso natural, lo que significa que las cerezas se secan completas, con la pulpa aún adherida al grano.
Este método favorece una fermentación más prolongada y una mayor transferencia de azúcares al interior del grano, generando perfiles más intensos, dulces y con mayor sensación de cuerpo.
En esta nueva cosecha, el perfil se inclina hacia un carácter frutal y ligeramente fermentado, con una estructura más densa y una textura envolvente, manteniendo siempre equilibrio y limpieza en taza. Es un ejemplo claro de cómo el mismo proyecto puede ofrecer experiencias distintas de un año a otro, reflejando el carácter vivo del café agrícola.

Experiencia en taza
En taza, Bukonzo Fly presenta notas de fresa, chocolate, fruta de hueso y mazapán, con un dulzor marcado y una sensación cremosa que se mantiene en el retrogusto.
Tiene cuerpo medio-alto, acidez media y una estructura redonda que lo hace especialmente atractivo para métodos de filtro, donde se perciben con claridad sus capas aromáticas y su dulzor natural.
Su perfil lo convierte en una excelente opción para quienes disfrutan de cafés expresivos, con peso en boca y una fermentación bien integrada, sin perder definición ni limpieza.

Un café que evoluciona con su comunidad
Bukonzo Fly no es solo un café, es parte de un proceso continuo de transformación en la región de los Rwenzori. Cada nueva cosecha es el resultado de más formación, mejores infraestructuras y relaciones comerciales más directas y estables para los productores.
Para nosotros, seguir trabajando con este proyecto significa apostar por cafés que cuentan una historia real de evolución, aprendizaje y colaboración. Y también significa aceptar que cada año el café será distinto, porque depende de la tierra, del clima y de las decisiones humanas que hay detrás de cada cosecha.
Bukonzo Fly es una invitación a seguir ese recorrido, taza a taza, cosecha tras cosecha.