Monteiro nace en la región de São José do Rio Pardo, en el estado de São Paulo (Brasil), entre 900 y 1.000 metros sobre el nivel del mar. En estas tierras de suelo fértil y clima estable, el café madura con calma y construye perfiles de dulzor marcado y cuerpo reconfortante. Un terroir que se traduce en taza con una base achocolatada, redonda y muy accesible.
Detrás de este lote están 20 productores de la región de São José do Rio Pardo, que trabajan en colaboración para crear un blend de comunidad consistente y trazable. Lo que hace especial a Monteiro no es un solo nombre ni una sola finca, sino la suma de vecinos y socios que comparten tierra, conocimiento y valores. Y cada bolsa vendida planta un árbol en la Fazenda Pinheiro, cerrando un círculo en el que la calidad en taza y el cuidado del entorno avanzan juntos.
Este lote, de blend de variedades Arábica, se procesa mediante método Natural con un protocolo cuidadosamente estructurado. Tras la cosecha, el café pasa 12 días en patio, 10 horas en secadora y 15 días reposando en silos antes de ser envasado. Un proceso lento y controlado orientado a construir consistencia y limpieza en cada lote, dando lugar a una taza de dulzor marcado y perfil achocolatado muy bien definido.
En taza, Monteiro ofrece un perfil dulce, redondo y muy reconfortante. Los frutos secos aparecen como nota protagonista aportando una base tostada, densa y golosa. El chocolate con leche suma cremosidad y profundidad, mientras que el azúcar moreno cierra el perfil con una dulzura cálida e integrada muy característica de los naturales brasileños. Con un cuerpo medio y una acidez media-baja, presenta una taza densa, golosa y envolvente.
Con una puntuación de 82,5 y un tueste específico para espresso, Monteiro brilla bajo presión: en preparaciones cortas su chocolate y su dulzor de azúcar moreno se intensifican y ganan carácter, y con leche el resultado es una taza cremosa, equilibrada y muy accesible.
Monteiro es una expresión del café brasileño hecho en comunidad: veinte productores, una región, un proceso compartido y un compromiso con el entorno que convierte cada taza en algo más que un buen café.
